domingo, 29 de enero de 2012

Demostración empírica, o por si a alguien le quedaba alguna duda

En el repaso universitario anterior, se olvidó optó por dejar para mejor ocasión la frutilla del postre.
Ya se ha hecho referencia a las paradojas en general, y a la paradoja del examen sorpresa en particular como una de las preferidas. Básicamente, la onda de esta paradoja es la siguiente, según Wikipedia:


"La paradoja del examen sorpresa es una paradoja relacionada con la lógica que puede describirse así:
Un profesor entra en clase un día y dice a sus alumnos: ´Un día de la semana que viene os pondré un examen sorpresa. El examen será una sorpresa en el sentido en que no podréis saber cuándo se va a realizar hasta el momento en que os entregue el enunciado´.
Los alumnos, tras escuchar esto, difícilmente razonan del siguiente modo: ´Si no conocemos con antelación cuándo se va a realizar el examen, no podrá ser el viernes ya que si llega el jueves y no se celebra, está claro que el viernes es cuando se va a realizar. Pero si el viernes no se puede realizar el examen, el jueves tampoco, ya que si llega el miércoles y no se realiza, el jueves es el único momento en que podría hacerse y ya no sería una sorpresa. Pero si no se puede realizar el jueves, tampoco se podrá el miércoles, martes y lunes por los mismos motivos. De modo que es imposible que se celebre un examen en estas condiciones´".

La cuestión es que cuando arrancó el cuatrimestre, el profesor de Derecho Internacional Público dijo que habría dos parciales sorpresa optativos. Es decir, que serían durante la cursada, pero no diría cuándo. La Universidad le pasó mal las fechas a Fran, por lo que arrancó a cursar una semana después, y este aviso no lo tuvo. Se enteró cuando fue el primer examen –sin dudas fue sorpresa para él–. A partir de ahí es cuando le aplica la paradoja: sabía que habría un examen más desde ahí hasta diciembre, cuando terminaba la cursada.
De esta forma, llega el último martes de cursada –la materia se cursaba de lunes a miércoles– y el profesor anuncia que al día siguiente sería el examen "sorpresa". ¿Alguien piensa que había otra posibilidad? Al decir que al día siguiente habría un examen sorpresa, obviamente dejó de ser sorpresa. Y ese martes, antes del anuncio del profesor, todos los que habían escuchado la consigna tenían la seguridad de que al día siguiente habría un examen.

Paradoja del examen sor presa. Sencillamente paupérrimo.

1 comentario:

  1. Qué se podía esperar de una paradoja que está redactada en la personal gramatical que cayó más en desuetudo que la comida árabe o combinar marrón chocolate con turquesa (?)
    F

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