sábado, 28 de enero de 2012

Apostillas universitarias

Luego de hablar de medios de transporte, fútbol, museos, puentes, idiomas y ciudades, llega el momento de referirse a la faceta académica del viaje.
Después de duros meses de estudio, cursar nueve horas por semana de lunes a miércoles durante tres meses, Fran tenía que terminar de definir su desempeño universitario. Había ido a Salamanca a hacer las dos materias que necesitaba para su segunda licenciatura.
Una fue un tanto simple. Por empezar, es Historia de América, dirigida a europeos, por lo que había cierta ventaja adicional. Pero fundamentalmente porque fueron necesarios algunos trabajos en clase en grupo, y en el más importante de ellos Fran condujo al grupo a utilizar el tema de su tesis de su primera carrera. Por lo que el tema, obviamente, lo conocía, y no tuvo que leer demasiado. El profesor de esa asignatura finalmente dijo que no hacía falta rendir un final, que con los trabajos en clase bastaba. Ah, es argentino ese profesor. 
La otra materia era un tanto más complicada, Derecho Internacional Público. En líneas generales, las cuestiones muy jurídicas suelen revestir de cierta dificultad para los politólogos. Encima tuvo de compañeros a estudiantes de Derecho, por lo que a veces se perdía un poco. Ahí sí tuvo que estudiar un par de semanitas –motivo del posteo baja intensidad¬–, pero no tuvo mayores inconvenientes en el oral. Salvo que por estar en otra lista rindió último y diez horas después de que empezó la mesa.
Como fue el último, después de que terminó su examen aprovechó a preguntarle a su profesor –bastante capo por cierto– su opinión sobre el tema Malvinas. Le dijo, cosa que no es extraña en España, que tenía una posición bastante favorable a la argentina. Pero que, chocolate por la noticia, la decisión de ir a la guerra es un precio altísimo que complica cualquier argumento. Y que en ese momento el Reino Unido estaba muy complicado y que, tarde o temprano, iba a tener que negociar finalmente.
En estos casos recuerdo la postura de Terragno, quien en una Conciencia Política –qué gran revista– escribió que el error de Galtieri no había sido invadir las islas, sino no aceptar la propuesta de Tatcher de una devolución 25 años después. Sí, se sigue mirando el pasado por acá.
Parece que se fue un poco el foco de la nota, pero aún se puede volver al balance universitario. Van tres sucesos acompañados por tres fotos ilustrativas.

No quiero una tarde en soledad
Cuando Fran se fue a Italia faltó una semana a clases. La semana siguiente fue la más ladri de la historia, la del doble puente. Feriados el martes 6 –día de la Constitución– y el jueves 8 de diciembre –día de la Virgen–, el lunes y el viernes fueron comidos como puentes y sólo era laborable el miércoles, onda sándwich. Parece que durante la semana que Fran faltó avisaron que no darían clases tampoco ese miércoles, pero él nunca se enteró.
Cuando llegó al aula, no había nadie. Pero nadie.

Ni los dueños. Bancos vacíos y cortinas cerradas.

Vivir es construir futuros recuerdos
Gran frase escrita por Sábato, pero llevada a la vida de varios mediante Armando Barreda Santiago Saint Pierre. Los recuerdos universitarios de Fran en Argentina están ligados estrechamente a Impacto y al Centro de Estudiantes, no es noticia. Por lo que cuando hubo cierta campaña en la USAL obviamente se interesó un poco y prestó atención.
La campaña fue digna de un centro de estudiantes de Derecho. Es decir, una lágrima (saludos a la gente de CEDUCA y a Juan Navarro en especial). No había ni globos, ni metegol, ni comida, ni pasadas por las clases, ni ranas, ni mística, ni pasillo, ni tres locos tratando de poner un cartel encima del río… nada. Pero buen, sí había algunos carteles colocados prolijamente, y la señora nostalgia se hizo presente.

Política universitaria. La figura, los Cazafantasmas.

Fran preguntó un poco, pero mucha bola no le dieron. Y buen, no estaba habilitado a votar.
Se aprovecha a mandar saludos a la gente de gestion.ar, esperemos que tengan una gran gestión (?), encabezada por el sexto presidente impactista en CECPUCA. Aunque no tiene apellido, pero todo no se puede.

“Un homosexual, una mina o un gallego”
Hay un problema grave de diseño en los baños masculinos de la Universidad de Salamanca. En particular, con la ubicación y la perspectiva de los mingitorios. No me quiero explayar porque la foto es demasiado elocuente.

Ángulo de visión. No hace falta que esté marcado en verde como en el Commandos

El subtítulo fue enunciado por Nicolás Gastón una vez que se le mostró la foto, y hace referencia a quién diseñó el baño. Tal vez puede ser una combinación de alternativas.

6 comentarios:

  1. Me acabo de mandar de una todos los posts de enero. Geñales, con eñe.

    (me perdí la última encuesta. De todos modos, un escándalo que no estaba la palabra "palangana")

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  2. Fran, el derecho internacional público es un plomo también para los abogados (a excepción de los que se dedican a él). Beso!

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  3. Ro, tenía conocimiento del tema. Es como una mezcla que nos complica a todos. Igual me gustó la materia, pero es una cosa medio extraña.

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  4. Primer año de la facu: compañera (mujer) muestra los planos de un baño público, en el corte, el mingitorio estaba, fácil, a 1,30m del piso... Conclusión, el profesor nos mandó, en ese momento, a todas las minas a entrar al baño de hombres de la facultad...
    Y como esa tengo varias historias de problemas que aparecen en obra... siempre con los baños de hombres... Todo un tema...
    Beso. Magui

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  5. Me da mucha gracias, y cierto orgullo, que te sigas acordando de esos tres locos tratando de colgar un cartel en el río, siendo que yo soy uno de ellos.
    gran abrazo.
    Pego

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  6. Fe de erratas: Donde dice Cortazar debe decir Sábato.
    Veo que tus recuerdos no andan muy bien lubricados...

    Abrazo

    AB (ssp)

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