Son gritones, hablan con las manos, las minas son lindas, los tipos se arreglan demasiado, no escatiman en accesorios ni en cuidarse el pelo, respetan pocas normas de tránsito, les gustan los autos, se llevan mal con los franceses, suelen ser buena onda y si pueden sacar provecho de algo, lo hacen.
Pero lo mejor es la capacidad que tienen para inventar y para creerse lo inventado. Si no saben algo, te la disfrazan. Parecen argentinos y/o politólogos casi…
El clímax de esto es el nombre del estadio del Milan: San Siro. Resulta que, según cuentan, San Ciro fue quien le dio a Jesús unos panes, que luego multiplicaría en el famoso relato bíblico. Pero esto es algo totalmente incomprobable. Y ahí tienen, un estadio tremendo en honor a una leyenda.
San Siro. El estadio del Milan
San Siro. ¿El pendejo con los panes?
jajajajajajajajajajaja es la posta Franis!! San Siro (y no san Ciro) es el pibe de los panes!!
ResponderEliminarGermis