lunes, 17 de octubre de 2011

Montjuic, museo del deporte, museo Miró y playa

El jueves por la mañana, luego de dejar el equipaje y desayunar, se dirigieron en metro a Plaza Espanya, para iniciar la recorrida por la zona de Montjuic. Es en una parte alta de la ciudad, y accedieron caminando y por escaleras mecánicas que hay por allí. Se puede observar buena parte de la ciudad desde arriba. Allí se encuentra el estadio que fue construido para los Juegos Olímpicos de 1992, recordados por ser testigos del mejor equipo de básquet que se vio alguna vez, el Dream Team. Es utilizado para jugar al fútbol por el Espanyol de Barcelona, segundo equipo más importante de la ciudad.
En la zona del estadio existen varios puntos que revisten gran interés. La torre de telecomunicaciones, diseñada por Santiago Calatrava (groso arquitecto contemporáneo y valenciano), el Palau Sant Jordi, donde brilló aquel equipo de básquet, se jugaron dos finales de Copa Davis y se realizan conciertos. Estaba cerrado, y sólo pudo ser visto de afuera.

Torre de Telecomunicaciones. Se reciben propuestas de parecidos.

Montjuic (aka Estadi Olimpic de Montjuic Lluis Companys) en cambio estaba abierto, y Fran pudo tachar un nombre más a su lista de estadios visitados, aunque aquí no había ningún partido en juego. Como buen estadio olímpico y como buen estadio que albergó la final del Mundial ´78, cuenta con pista de atletismo, es amplio y estético. Aunque sin las comodidades de última generación, debido a los veinte años que tiene desde su remodelación para los Juegos.
A unos metros se ubica el Museo Olímpico del Deporte Juan Antonio Samaranch. Fue inaugurado hace cuatro años, y el nombre es por el expresidente del Comité Olímpico Internacional, sospechado en numerosas ocasiones de manejos irregulares. Samaranch ha sido al COI lo que Blatter a la FIFA o Grondona a la AFA tal vez. Buen, capaz que no tanto como Grondona.
Fran obviamente estuvo en su salsa ahí. Desde botines de Ronaldinho a imágenes y menciones a Luciana Aymar, pasando por Nadia Comaneci, Xavi, Michael Jordan, Steffi Graf y siguen las firmas. “El museo está bien armado. Tiene elementos e imágenes interesantes, está bien narrado, es estético, llevadero y fácil de recorrer”, aseguró Fran.
Luego continuaron la recorrida por la Fundación Miró. El museo de, justamente, Joan Miró. Artista surrealista catalán, fallecido pocos días después de que (Raúl) Alfonsín se convierta en presidente de la Argentina. Desde la ignorancia absoluta, a Fran le agradó mucho el estilo. Si bien varias de las obras eran conocidas, pudo adentrarse un poco más y lo pudo disfrutar bastante.

Joan Miró. Haciendo una de Artemanía.

Pasado el mediodía, y luego de almorzar unas tapas, tomaron el fonicular y un colectivo, para acercarse al centro de la ciudad. A pesar de ser octubre, sigue el calor por estas latitudes, y pudieron aprovechar para ir a la playa. Había bastante gente, el mediterráneo estaba bastante claro, aunque, por la época, un toque frío.
Allí pasó lo que pasa casi siempre que se juntan Fran y la playa. Quedó tendido por un buen rato, tal vez unas dos horas, de cara al sol, alternando siestas con efímeras aberturas de ojos. Luego cayó Belén, amiga de Juan y residente de la ciudad desde hace unos meses.

Barceloneta. Luego de un par de horas, Fran se incorporó y metió foto.

Tras una breve salida nocturna, cerrose un día redondo.

1 comentario:

  1. bien artemanía... ja ja
    y qué ganas de haberte acompañado en el paseo..
    Magui

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