Así arranca Fiebre en las gradas, el libro de Nick Hornby. Uno de los libros
que más le ha gustado a Fran, tal vez entra en un top 3. Este libro cuenta, a modo de
autobiografía, la relación de su vida con el equipo del cual es hincha, el
Arsenal. El libro es muy entretenido, de lectura obligatoria para los
futboleros. Pero los no futboleros lo pueden disfrutar mucho también.
Luego de leerlo, Fran se terminó
de hacer hincha de este equipo en Inglaterra. A esto le sumamos algunos otros
condimentos. Por ejemplo, la forma de jugar. Desde el ´96 lo dirige Arsene
Wegner, y siempre ha tratado de poner la pelota en el piso y generar muchas
situaciones de gol, con muchos jugadores que derrochan talento y calidad.
En Arsenal han brillado Dennis
Bergkamp, Thierry Henry, Cesc Fábregas, Arshavin, Rosicky, Van Persie y Pires,
entre otros. Grandes jugadores de buen
pie. Cómo no bancarlo, entonces.
Por eso es que, en su viaje a
Londres, una de las prioridades era ir a ver al Arsenal. Ya no juega en el
histórico Highbury, que fue demolido en 2006, sino que hace de local en el
Emirates Stadium. A pesar de que varias personas le dijeron a Fran que no había
chances de conseguir una entrada para ver al Arsenal por Premier League, él se
la jugó. Fue al estadio el sábado a la mañana y compró su ticket para el día
siguiente: Arsenal vs. Stoke City.
El estadio es hermoso. Los accesos
son tremendos. Muy pocos minutos hacen falta para vaciarlo. La gente suele ir a
sus lugares segundos antes de que arranque el partido. La previa no se hace en
las tribunas, sino en el anillo interno, que está lleno de bares y demás. Suelen
meter mucha cerveza y algo para comer (el match fue a las 13.30 de un domingo…)
El partido no fue lo más entretenido
del mundo. Los ingleses son bastante amargos. Se oían algunos cánticos, pero Fran no pudo percibir de dónde salían. Parecían todos callados, pero algo cada tanto
se escuchaba. Lo más escuchado era un “Aaaaaarsenal, Aaaaaaarsenal…” Y había
mucho aplausómetro. Cada jugada era claramente aprobada o desaprobada. No
siempre Fran coincidía con el criterio generalizado.
El Arsenal era local y tuvo la
iniciativa constantemente. Es impresionante la paciencia que tiene. Ya se quedó
sin algunas de sus figuras, como Fábregas y Bendtner. Está en la mitad de la
tabla y desde hace varios años no da la vuelta. Pero igualmente intenta jugar
bien al fútbol.
Paciencia. Toques y más toques.
El partido lo ganó 3-1. Acá pueden
ver los goles. El primer gol lo hizo Gervinho. El empate para el Stoke lo hizo
un grande: Peter Crouch, el escarbadiente. "Más que contarles que fui a ver al
Arsenal, a mis nietos les contaré que le vi hacer un gol a este genio de doscientos
un centímetros y que ha festejado así un gol", aseguró Fran.
Los tres jugadores que él más quería
ver no fueron titulares: Rosicky, Arshavin y Van Persie. Hubo partido unos
días antes por Champions y bueno, la rotación. El primero no jugó, pero los
otros dos entraron en el segundo tiempo.
Van Persie entró para
desequilibrar: clavó segundo y tercer gol de forma muy parecida: centro atrás es medio gol dice el dicho futbolero. Para
mí, fue un homenaje al Diego Capusotto de Cha Cha Cha, como pueden ver:
Fundación Fatigatti. Centro atrás es medio gol.
El regreso del estadio, al igual que en Porto-Benfica, fue en subte. Ahí está el criterio: Argentina va a ser del primer mundo cuando se pueda volver de la cancha en subte.
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