domingo, 30 de octubre de 2011

El acabose

El 14 de marzo es a Argentina lo que el 30 de octubre a España. Qué forma de no aprender de los errores ajenos...
Resulta que anoche había que volver del llamado horario de verano. Por lo cual, la consigna decía que a las 3 am del 30 de octubre, había que modificar el reloj para que sean las 2 am. Una hora más tarde se hicieron nuevamente las 3 am, por lo que había que modificar nuevamente el reloj para que sean las 2 am, según la consigna. Y así sucesivamente...
Aún no se dan cuenta de que en Argentina son las 11.53 pm del 14 de marzo de 2008...

A los botes. Para muchos, la mejor opción.

sábado, 29 de octubre de 2011

Arrested Development, o una serie de culto

Desde que Fran cambió de continente, aprovechó para ver bastantes series y películas por la compu. Sobre todo, mientras almuerza/cena. La televisión española no suele ser una buena compañera, por lo que eligió esta opción.
Durante las primeras semanas de su estadía, terminó de ver una serie que seguía hace bastante, aunque antes no de forma ordenada.
Se trata de Arrested Development, una serie norteamericana que se emitió entre 2003 y 2006. A Fran le pareció simplemente descollante, de principio a fin.
Se trata de una familia disfuncional, otrora muy rica y venida a menos. Personaje por personaje, cierta caracterización y crítica, como para tener una idea del argumento.
George Bluth. Es quien hizo la fortuna. Por acusaciones de corrupción, se encuentra preso. Se supone que arregló con Saddam Hussein la construcción de casas en Irak, de forma un tanto fraudulenta.
Lucille Bluth. Es la mujer de George. Le gusta la buena vida, es una gran negadora, maneja mucho entre las sombras. Cómplice de George. Lo ha engañado históricamente con su hermano gemelo.
Gob Bluth. El hermano mayor. Se quiere dedicar a la magia, pero es muy malo. Intenta hacerse cargo de la empresa en algunas ocasiones, mientras el padre está preso, pero es un inepto. Se traslada en un segway.
Michael Bluth. Es el protagonista. En todos los capítulos, el narrador comienza con su nombre. Es el único centrado de la familia. Responsable y con cierta moralidad. Pero no puede con todo. Suele amenazar con dejar la familia, pero siempre vuelve. Es viudo y tiene un hijo.
Lindsay Bluth. Hermana melliza de Michael. Compradora compulsiva, trata de (como casi toda la familia) encontrar plata donde sea. Está casada en un matrimonio fallido y tiene una hija.
Buster Bluth. Es el hermano menor. Medio retardado, tiene un tremendo Edipo con la madre. Nunca se pudo relacionar con mujeres, aunque tiene un amorío con (casualmente) otra vieja llamada Lucille. Cuando un falso Michael Moore apura a su madre para que lo aliste en el ejército, ella lo hace. Vive como en una realidad paralela y una foca (o similar) le come una mano.
Tobías Funke. Marido de Lindsay. Psiquiatra, pero quiere dedicarse a la actuación. Tiene una percepción un tanto extraña de los hechos. Sus salidas son totalmente inesperadas. Indicios de homosexualidad. Se transforma en suplente del Blue Man Gruop.
George Michael Bluth. Hijo de Michael. Tiene bastante capacidad, es tímido y bastante adolescente. Está enamorado de su prima y sale durante bastante tiempo con un paquete. Genera malos entendidos que él solo se da cuenta de que existen. Es el actor de Juno y Superbad.
Maeby Funke. Hija de Lindsay y Tobías. Es muy despierta, a tal punto que a pesar de ir al colegio se hace pasar por una ejecutiva cinematográfica. No se da cuenta de los palos que le tira George Michael, y entre ellos suele ser todo muy confuso.
Oscar Bluth. Hermano gemelo de George. Son tan parecidos que los interpreta el mismo actor, al mejor estilo Señor Barriga y Ñoño. La diferencia en este caso es que Oscar, más vagabundo, tiene pelo largo, lo cual vuelve loco a su cuñada y amante, Lucille. Cuando su hermano escapa de la cárcel, lo meten preso a él por error.

Los personajes, en líneas generales, están bastante logrados. Todos son buenos. Pero Tobías y Gob, para Fran, sobresalen. A los demás se los puede encontrar en algún otro lado, pero estos son únicos.
Hay un narrador que lleva el hilo de la trama y suele conectar con hechos del pasado, onda material de archivo.
La serie tiene un humor muy particular, el cual agradó mucho a Fran. Como no tuvo mucho rating, sólo duró tres temporadas. Pero ha logrado una gran cantidad de seguidores.
A continuación, un mini compiladito con la forma con la que intentan imitar a una gallina. Gob siempre fue el promotor.

Chicken dance. No hay diferencias con las gallinas.

Hace poco, quienes interpretan a Michael y a Gob confirmaron por Twitter que habrá una peli y una cuarta temporada. Una gran noticia.
Por último: caminando por Barcelona, hace unas semanas, Fran se encontró a unas personas arriba del medio de transporte de Gob por excelencia. No pudo no sacarles una foto.

Seguridad. Por suerte tenían casco.

[Este post está dedicado a Ezequiel Martín Becerrica y a Álvaro Quiroga.]

miércoles, 26 de octubre de 2011

Fuera de tópico, o por qué soy no kirchnerista

[Tercera persona: mode off]
El domingo pasado, Cristina Fernández logró una tremenda victoria en las elecciones. Inobjetable desde todo punto de vista. Casi cuarenta puntos le sacó al segundo, realmente impresionante. Una flawless victory del Mortal Kombat.
Si bien nunca me consideré kirchnerista ni me sentí cercano al proyecto, vale la pena replanteárselo. Sobre todo porque hay mucha gente que considero valiosa, buena e inteligente que votó por la reelección y que desde hace tiempo considera que se hacen bien las cosas.
Lo cierto es que se han hecho algunas cosas buenas. Es innegable que hay menos pobreza, que la economía se ha reactivado y que se han llevado a cabo políticas muy positivas, como la AUH, Conectar igualdad, y demás.
En cuanto a la economía, no soy de los que consideran que es todo gracias a este gobierno ni los que creen que todo se debió a un viento de cola. Creo que se acertó en continuar las políticas económicas de Duhalde-Lavagna en su momento, pero también creo que el contexto difícilmente podría haber sido más favorable.
Pero ya ha pasado mucho tiempo, y seguimos con leyes e impuestos de emergencia económica. ¿No estábamos tan bien? ¿No pasó entonces la emergencia económica? Seguimos también con un IVA del 21%. Se hace muy cuesta arriba sostener un argumento de distribución de riqueza cuando el impuesto más regresivo por definición es tan alto.
Sí, la economía ha mejorado. Pero, ¿la inflación? Bien, gracias. No, no es algo secundario que se pueda dejar pasar por otros objetivos alcanzados. La inflación golpea a los asalariados, a los que no tienen la capacidad de poner precios. Los que más tienen siempre tienen más posibilidades de acomodarse. Sí, los sindicatos (súper democráticos) han protegido a los trabajadores y han logrado muchos aumentos.  ¿Y quienes están afuera? ¿Los que no tienen un trabajo en blanco? ¿Y los monotributistas (muchos trabajando en el estado)?
Pero la constante inflación genera algo peor. La explosión del consumo ayudó a generar trabajo y a reactivar la economía, es cierto. Pero si la coyuntura nos induce a consumir, nos desincentiva a ahorrar. Si no tenemos perspectivas ni posibilidades de invertir o ahorrar, no sólo se produce un problema económico, sino psicológico-social. La cultura del ahorro es muy importante para una sociedad, el poder proyectar hacia el futuro. Pregúntense por qué Japón se convirtió en potencia, después de varios años, después de haber estado devastada tras la Segunda Guerra Mundial.
Quiero decir: la economía mejoró, es evidente. Pero no tengo dudas de que las cosas se podrían haber hecho mucho mejor. Y no hablemos de la industria.
En cuanto a muchas de las políticas implementadas, creo que han tenido fines muy buenos. Pero la implementanción creo que ha sido muy deficiente y la concepción me parece aún peor. La confusión entre estado y gobierno ha sido tan frecuente como nociva en nuestro país. Me valeré de un ejemplo para ilustrarlo.
En una de las propagandas de las elecciones, se podía escuchar a Braian Toledo hablando acerca del subsidio que ha estado recibiendo. Toledo es uno de los atletas más importantes que ha surgido en los últimos años, una esperanza para el deporte local. Resulta muy difícil en muchos casos dar el salto hacia la alta competencia, y no veo mal que el estado se haga presente.
Pero en esa propaganda se lo escucha relatar un encuentro con Cristina Fernández, quien, según él cuenta, le dijo: “No te estamos regalando nada con esta beca. Vos nos estás regalando algo a todos nosotros”.
En cualquier país que tenga una seria política estatal, resultaría evidente que nadie le está regalando nada. No haría falta decir nada. Él lo logró por sus méritos. En ese mensaje se deja ver, desde mi punto de vista claramente, el mensaje contrario. Algo así como “mirá que si no seguimos nosotros esto se te acaba”. Una especie de mecenazgo que genera dependencia.
Va de la mano con la Asignación “Universal” por Hijo. Hasta donde sé, universal abarca a todos. Pero mis hermanos no cobran el subsidio por sus hijos. ¡Discriminación! Claro que sí. Obviamente no creo que mis hermanos necesiten un subsidio para darle de comer a mis sobrinos. Pero el hecho de que no sea realmente universal no genera incentivos para progresar, para conseguir un trabajo digno. El estado debe estar presente para quienes no tienen trabajo, me parece bien que exista la AUH. Pero debe ser realmente universal. Esos $220 significarán un cambio sustancial para quienes menos tienen, y serán casi residuales para los que están por sobre la clase media. Eso de por sí genera redistribución, con la misma lógica del IVA, pero al revés.
Yo creo que una reforma impositiva realmente redistributiva podría compensar esos recursos que van hacia quienes no lo necesitan, pero que deberían tener derecho a cobrarlo.
Esto sigue la misma lógica de lo anterior: se mejoran situaciones, pero no se otorgan derechos y se genera dependencia. Por lo menos, los Rodríguez Saa lo plantean de frente. Y lo gestionan mejor.

Pero todo esto en el fondo es relativo, opinable, casi volátil. Lo que más me preocupa es otra cosa. Todo este proceso se ha asentado sobre los Othacehe, Ishii, Descalzo, Moyano, Schoklender, Antonini Wilson, Miceli, INDEC y siguen las firmas… Quiero decir: prácticas nefastas, clientelares, corruptas, anacrónicas, mentirosas. Si eso es parte del proyecto, jamás podré sentirme parte del proyecto ni intercambiar opiniones con alguien de forma seria. Lo considero el mínimo exigible. Si me dicen “Es cierto, pero…”, creo que no hay “pero” que me pueda convencer. No imagino fines que puedan justificar tales medios.
No creo que sea algo relativo. Si empezamos a justificar algunas de esas cosas, no habrá forma de saber dónde parar. Y no son hechos aislados, creo que son parte inseparable y nuclear del proyecto.
Por eso es que no entiendo cómo finalmente Martín Sabbatella terminó con el gobierno. El otrora paladín de la transparencia y la honestidad, de intachable gestión municipal, termina aliado a quienes demonizó siempre. Después de ocho años no creo que la Presidente realmente quiera sacarse de encima a los viejos intendentes del conurbano. Y sólo lo usó para tener un porcentaje mayor al de Scioli y para dejar contentos a los votantes 678.
No es algo romántico e iluso. Creo que sólo con diferentes valores y principios podemos sacar al país realmente hacia delante de forma integral.
Y el otro tema es la confrontación como forma de hacer política. Nosotros o ellos, nacional y popular u oligarca, peronista o radical, River o Boca, unitarios y federales… Coincido con Cristina Fernández con que la neutralidad no es un valor. Pero de ahí a que todo sea blanco o negro, de una vez y para siempre, en todos los aspectos y a muerte... Creo que no está bueno. Si queremos construir un país lo debemos hacer entre todos, y no remarcando ganadores y perdedores a cada paso.
[Tercera persona: mode on]

Emirates Staduim, o un buen homenaje a Capusotto

"Me enamoré del fútbol tal como más adelante me iba a enamorar de las mujeres: de repente, sin explicación, sin hacer ejercicio de mis facultades críticas, sin ponerme a pensar en el dolor y en los sobresaltos que la experiencia traería consigo".
Así arranca Fiebre en las gradas, el libro de Nick Hornby. Uno de los libros que más le ha gustado a Fran, tal vez entra en un top 3. Este libro cuenta, a modo de autobiografía, la relación de su vida con el equipo del cual es hincha, el Arsenal. El libro es muy entretenido, de lectura obligatoria para los futboleros. Pero los no futboleros lo pueden disfrutar mucho también.
Luego de leerlo, Fran se terminó de hacer hincha de este equipo en Inglaterra. A esto le sumamos algunos otros condimentos. Por ejemplo, la forma de jugar. Desde el ´96 lo dirige Arsene Wegner, y siempre ha tratado de poner la pelota en el piso y generar muchas situaciones de gol, con muchos jugadores que derrochan talento y calidad.
En Arsenal han brillado Dennis Bergkamp, Thierry Henry, Cesc Fábregas, Arshavin, Rosicky, Van Persie y Pires, entre otros. Grandes jugadores de buen pie. Cómo no bancarlo, entonces.
Por eso es que, en su viaje a Londres, una de las prioridades era ir a ver al Arsenal. Ya no juega en el histórico Highbury, que fue demolido en 2006, sino que hace de local en el Emirates Stadium. A pesar de que varias personas le dijeron a Fran que no había chances de conseguir una entrada para ver al Arsenal por Premier League, él se la jugó. Fue al estadio el sábado a la mañana y compró su ticket para el día siguiente: Arsenal vs. Stoke City.
El estadio es hermoso. Los accesos son tremendos. Muy pocos minutos hacen falta para vaciarlo. La gente suele ir a sus lugares segundos antes de que arranque el partido. La previa no se hace en las tribunas, sino en el anillo interno, que está lleno de bares y demás. Suelen meter mucha cerveza y algo para comer (el match fue a las 13.30 de un domingo…)
El partido no fue lo más entretenido del mundo. Los ingleses son bastante amargos. Se oían algunos cánticos, pero Fran no pudo percibir de dónde salían. Parecían todos callados, pero algo cada tanto se escuchaba. Lo más escuchado era un “Aaaaaarsenal, Aaaaaaarsenal…” Y había mucho aplausómetro. Cada jugada era claramente aprobada o desaprobada. No siempre Fran coincidía con el criterio generalizado.
El Arsenal era local y tuvo la iniciativa constantemente. Es impresionante la paciencia que tiene. Ya se quedó sin algunas de sus figuras, como Fábregas y Bendtner. Está en la mitad de la tabla y desde hace varios años no da la vuelta. Pero igualmente intenta jugar bien al fútbol.

Paciencia. Toques y más toques.

El partido lo ganó 3-1. Acá pueden ver los goles. El primer gol lo hizo Gervinho. El empate para el Stoke lo hizo un grande: Peter Crouch, el escarbadiente. "Más que contarles que fui a ver al Arsenal, a mis nietos les contaré que le vi hacer un gol a este genio de doscientos un centímetros y que ha festejado así un gol", aseguró Fran.
Los tres jugadores que él más quería ver no fueron titulares: Rosicky, Arshavin y Van Persie. Hubo partido unos días antes por Champions y bueno, la rotación. El primero no jugó, pero los otros dos entraron en el segundo tiempo.
Van Persie entró para desequilibrar: clavó segundo y tercer gol de forma muy parecida: centro atrás es medio gol dice el dicho futbolero. Para mí, fue un homenaje al Diego Capusotto de Cha Cha Cha, como pueden ver:

Fundación Fatigatti. Centro atrás es medio gol.

El regreso del estadio, al igual que en Porto-Benfica, fue en subte. Ahí está el criterio: Argentina va a ser del primer mundo cuando se pueda volver de la cancha en subte.

martes, 25 de octubre de 2011

Resultado de la encuesta II

Cincuenta y tres. Cristina Fernández en Argentina, Daniel Tilger en esta encuesta.

Con amplia claridad se ha impuesto Daniel Alberto Tilger. Con 41 años, sigue mostrando su magia. Ahora, en el Atlético Policial de San Fernando del Valle de Catamarca, del Argentino B. Jugó en 15 equipos, en Colombia lo aman, a River le hizo un golazo, y dice que después de jugar al fútbol se pone a planchar. Pero creo que la forma en que festejaba los goles terminó de inclinar la balanza a su favor.
Atrás quedaron cracks y hombres récord como:
-"convulsiones ´98" Ronaldo, el tipo que más goles hizo en Mundiales,
-el diputado Romario, el mejor definidor que ha visto Fran. Catorce veces goleador en una liga y 1000 goles en total.
-Marco Van Basten, sin votos, casi más ochentoso que noventoso, pero con una calidad como pocos.

lunes, 24 de octubre de 2011

Valoraciones, axiomas, ecuaciones y desigualdades post Londres

Lista de valoraciones de Londres. Según lo esperado y lo obtenido. Sí, así de injusto.

British Museum. Se esperaba mucho. Está bueno. Egipto es pura espuma. Se rescatan los relojes, las medallas olímpicas del año que viene.
Buckingham Palace. Una gilada. El cambio de guardia es una payasada, cuando Fran lo vio fue con música de Jurassic Park y de Star Wars. Le dijeron que a veces meten Macarena y Lady Gaga...
Emirates Stadium. Expectativas muy altas, cumplidas.
Hyde Park. Es un parque enorme (del tamaño de Mónaco), y está muy bueno.
National Museum. De obras de arte más que nada. Está bueno, pero hasta ahí.
Río Támesis. Tiene varios puentes, en general están buenos. Es linda la zona.
Serpentine Gallery. La revelación. Dentro del Hyde Park, un mini museo/muestra que Fran se encontró. Pequeña, y muy interesante.
Torre de Londres del reloj. Aka Big Bien. Está bien.
Trafalgar Sq. Una mezcla de Obelisco con Plaza de Mayo, como lugar de encuentro. Ahí está el National Museum. Pulgar arriba.

Trafalgar Sq. De fondo, el National Museum.

Buckingham Palace. Medio lope (?).

-Ingleses = piratas.
-Ingleses = tipos raros.
-Encontrar un inglés en Londres = difícil.
-Japón > China + Corea
-Egipto = Pura espuma
-El único príncipe es Francescoli y la única princesa es Leia.

Londres, o la ciudad que remontó un 0-2

Fran es un gil. Para algunos, esto resulta redundante. Y para otros, una contradicción intrínseca. Pero no caben dudas de que, por lo menos en este caso, Fran fue un gil.
El lunes de la semana pasada había llegado de Barcelona, y al día siguiente por la noche comenzaría su viaje hacia Londres. Aprovechó que el miércoles no tenía clases (ah, sí, Fran está estudiando en Salamanca) y en pocas horas organizó su viaje a la capital inglesa.
El miércoles llegó a la madrugada al aeropuerto de Stansted (más alejado que Ezeiza del centro de Buenos Aires, como para tener una idea), e hizo lo que se prometió no hacer: fue en el primer transporte que se le cruzó. Fue en un micro que lo dejó en la otra punta, y se dio cuenta luego de que había mejores opciones.
Con un mapa conseguido en el aeropuerto comenzó a caminar hacia su hostel, aún sabiendo que era bastante lejos. Ese miércoles se juntaron varios factores, a saber:
-Fran durmíó en el aeropuerto, en el avión y en el micro. Es decir, no muy bien;
-caminó con la mochila más de lo que tenía previsto y se cansó;
-se avivó de que había dejado la tarjeta de memoria de la cámara adentro de la compu. Sí, la compu en Salamanca;
-le dijeron que no había chances de conseguir entradas para ver al Arsenal, uno de los mayores objetivos del viaje (luego será detallado);
-Inglaterra le despierta uno de los pocos sentimientos nacionalistas no deportivos que tiene, que son las Malvinas;
-se dio cuenta de que todo era tan caro como suponía;
-hacía más frío del que previó (en Salamanca tuvo un falso verano hasta la semana pasada).
Es decir, Fran había llegado no muy bien predispuesto y las cosas no se le venían dando de la mejor manera. Obviamente, por gil. En 17 minutos del primer tiempo, el partido estaba 0-2.

El jueves y el viernes se dispuso a conocer un poco mejor la ciudad. Hizo un tour, visitó varios museos, pudo admirar un poco más esta ciudad de muy linda arquitectura (todas las cuadras tienen algo copado) y muy limpia (aunque sin tachos de basura, no se entiende bien). La zona cercana al río está buena, es linda para caminar. Los puentes (London Bridge, Millenium y demás) tienen su encanto. Y Fran tuvo bastante suerte, porque tuvo más sol del que suponía. Apenas lloviznó el miércoles a la tardecita, cuando estaba adentro de un museo.

Hyde Park. Enorme y estético.

Panorámica. London Eye a la izquierda; Big Ben de fondo a la derecha.

De a poco la ciudad lo fue atrapando, y de pronto se llegó al descuento. A esto se suma que consiguió una tarjeta de memoria no tan cara y que le dijeron que era posible conseguir entradas para ver al Arsenal. Fran estaba de mejor humor y era un 2-2 a esa altura.
El sábado a la mañana jugó su ficha clave. Fue al Emirates Stadium para ver si conseguía entradas. Si no había, igual quería conocer el estatio. Pero había y consiguió. Fue el 3-2 con expulsión para el rival. Es decir, quedaba toda la presión, el partido no se podía escapar. El sábado siguió redondo por una larga caminata por el Hyde Park (de lo mejorcito).
El domingo la secuencia fue: final del mundial de rugby en el hostel (estaba todo dado para el Maracanazo del rugby, pero Nueva Zelanda aguantó) y luego a ver a los Gunners, lo que será ampliado en otro momento.
El partido estaba 4-2 y definido, y sólo quedó lugar para un raro encuentro con un yanqui en el aeropuerto. Muy buena onda, miraron juntos en la compu del muchacho que iba a Barcelona El último samurai.

Ah, y después de estar por primera vez en una ciudad con un idioma no latino (ni castellano, catalán, gallego o portugués, como en los casos anteriores), se dio cuenta de que, si bien es un cavernícola con el inglés, un poco se las puede rebuscar. Y no le des un par de meses porque termina con el acento de Sean Connery (?).

lunes, 17 de octubre de 2011

Badalona, o un buen asado después de un mes y pico

Esta ciudad se encuentra en las afueras de Barcelona. Unos veinte minutos en metro en realidad, por lo que está totalmente integrada. Es un toque más tranqui que el centro, pero pertenece a la misma urbanización.
Allí vive desde hace nueve años Fede Marino, amigo de unos amigos de Fran. Ellos los pusieron en contacto para que se conozcan. El encuentro, muy ameno a la postre, fue el domingo por la mañana en Barcelona (luego de que Fran y Juan hayan tenido una larga y dura noche). Pudieron charlar y caminar un rato. Les mostró algunos lugares de la ciudad que aún no conocían. Resulta enriquecedor conocer la experiencia de un compatriota adaptado desde hace tanto tiempo.
Luego Fede los invitó al restaurant argentino que tiene con su familia en Badalona. Allí comieron como reyes: mollejas, chorizos, papas fritas, asado de tira, vacío. Si bien la gastronomía española es bastante buena, después de un mes (que se cumplió el sábado) se extrañaba bastante y vino muy bien esta ración de argentinismo.
Parrillada para tres. Ya se extrañaba.

Pineda del Mar, o la Pinamar catalana

Pineda del mar es una pequeña localidad costera catalana, ubicada a casi sesenta kilómetros de Barcelona y que cuenta con alrededor de veinticinco mil habitantes. Pineda, en catalán, sería algo así como conjunto de pinos, o pinar. Como queda frente al mar, se le agrega al nombre. Por lo que de ahí a Pinamar hay un paso. 
Fran tomó el tren por la mañana hacia esta ciudad. No tiene gran atractivo turístico (salvo en el verano, cuando llegan turistas por la playa). La causa del viaje fue en realidad porque allí vivieron antepasados de él y aún se conservan algunos recuerdos.
Fran fue recibido por Joan Pujadas, quien trabaja en el Ayuntamiento y se ha encargado de escribir sobre la historia de los Llorens. Con enorme amabilidad le mostró la ciudad y lo llevó a conocer a Emilia Abilés, prima del abuelo de Fran, que está a un año y medio de cumplir su primer siglo de vida. Si bien la señora no escucha a la perfección, la memoria y la cabeza sí se han mantenido bien. Hasta le regaló unas fotos de su abuelo.
Quedan otros dos vestigios Llorens en la ciudad. El primero es un ombú, llevado por el abuelo del abuelo de Fran a finales del siglo diecinueve desde tierras pampeanas. Fue y vino varias veces, y en uno de esos viajes llevó el árbol. Resulta muy extraño ver un árbol tan argentino a metros del Mediterráneo. Tiempo después de que se plantó, construyeron el camino, que se interpone directamente con el árbol. Para seguir con la analogía, sería la Avenida del Mar en Pinamar. Para proteger y no sacar al árbol, se transformó en una rotonda ese lugar, para que los autos lo esquiven.

El Ombú. No es un baobab sacado de El principito.

Al margen, Fran se puso a charlar con el marroquí que aparece sentado en la foto, dueño de un local que está enfrente. Le contó que la hija de un amigo ganó un premio en una radio local: le preguntaron de qué origen era el árbol, y dijo que era africano. La historia la cuentan los que ganan (?).
A unas cinco cuadras de allí, también sobre la costa, se hizo en los últimos años una plaza. Bastante linda, con algunos juegos y una fuente. La plaza se llama Sara Llorens, por la hija del hombre-ombú, quien, si bien nació en Argentina, vivió buena parte en Pineda y pese a su tuberculosis, parece que fue una gran escritora y folklorista.
Plaça Llorens. Con unos versos de la homenajeada.

Gaudí, Picasso y KOT 10

Luego de descansar (no en un micro), el viernes surgieron para seguir la recorrida. El metro los acercó hacia el Parc Güell (para algunos recuerda al tema más conocido de Los Pericos y dicen que está todo Güell). Este parque tiene alrededor de 90 años, y fue diseñado por Antoni Gaudí, otro artista local. Es básicamente enorme, tiene varias hectáreas y resulta difícil de describir. Tiene zonas verdes, otras arenosas, construcciones con muchas columnas, puentes, vendedores, una buena vista de la ciudad por su altura y muchos turistas. Es público y está muy bueno.

Puentecito. El parque tiene subidas y bajadas varias.

Por una cabeza. Gran aparición de Juan Antonio Parodi en Parc Güell.

Luego de recorrerlo durante tres horas, bajaron unas quince/veinte cuadras hacia la Sagrada Familia. Es realmente impresionante. Tal vez la obra arquitectónica más imponente y que más le gustó a Fran (luego de esta). Tiene doce cúpulas, una por cada apóstol, y un montón de significados que a Fran se le escaparon.
Pero lo que no sabía y le llamó más la atención fue que esta iglesia lleva más de ciento veinte años de construcción, y aún no fue terminada. No es que la están remodelando, sino que aún no se terminó. Si bien se le atribuye a Gaudí, él la agarró apenas empezada y se hizo cargo de todo. Pero falleció en un accidente en 1926, y obviamente la continuaron otros. Las obras continúan por los aportes turísticos (la entrada no es gratis ni barata) y planean terminarla en 2024.

Columnas. Bien de fondo, el altar.

Luego de merendar en el Mc de enfrente, metieron bondi hasta el museo Picasso, donde lo visitaron junto con Belén. Allí no están sus obras más importantes. A Fran le gustó más el de Miró, aunque este también está bueno. Se destacan las mil (?) versiones de Las meninas.
La idea para la noche era ir al recital de Damas Gratis. Fue lo único planeado antes de viajar, pero no se pudo hacer, por numerosos motivos. Primero, quedaba bastante lejos de donde estaban. Había unos micros, pero salían desde bastante lejos también (casi diez kilómetros), y no revestían gran confianza. Se podría haber arriesgado allí, si no fuera porque el día había resultado muy cansador para ambos y además Fran debía levantarse alrededor de las 9 al día siguiente. La heroica no se pudo hacer, y maduró el knock out técnico en el décimo round, dos antes de la campana.

Montjuic, museo del deporte, museo Miró y playa

El jueves por la mañana, luego de dejar el equipaje y desayunar, se dirigieron en metro a Plaza Espanya, para iniciar la recorrida por la zona de Montjuic. Es en una parte alta de la ciudad, y accedieron caminando y por escaleras mecánicas que hay por allí. Se puede observar buena parte de la ciudad desde arriba. Allí se encuentra el estadio que fue construido para los Juegos Olímpicos de 1992, recordados por ser testigos del mejor equipo de básquet que se vio alguna vez, el Dream Team. Es utilizado para jugar al fútbol por el Espanyol de Barcelona, segundo equipo más importante de la ciudad.
En la zona del estadio existen varios puntos que revisten gran interés. La torre de telecomunicaciones, diseñada por Santiago Calatrava (groso arquitecto contemporáneo y valenciano), el Palau Sant Jordi, donde brilló aquel equipo de básquet, se jugaron dos finales de Copa Davis y se realizan conciertos. Estaba cerrado, y sólo pudo ser visto de afuera.

Torre de Telecomunicaciones. Se reciben propuestas de parecidos.

Montjuic (aka Estadi Olimpic de Montjuic Lluis Companys) en cambio estaba abierto, y Fran pudo tachar un nombre más a su lista de estadios visitados, aunque aquí no había ningún partido en juego. Como buen estadio olímpico y como buen estadio que albergó la final del Mundial ´78, cuenta con pista de atletismo, es amplio y estético. Aunque sin las comodidades de última generación, debido a los veinte años que tiene desde su remodelación para los Juegos.
A unos metros se ubica el Museo Olímpico del Deporte Juan Antonio Samaranch. Fue inaugurado hace cuatro años, y el nombre es por el expresidente del Comité Olímpico Internacional, sospechado en numerosas ocasiones de manejos irregulares. Samaranch ha sido al COI lo que Blatter a la FIFA o Grondona a la AFA tal vez. Buen, capaz que no tanto como Grondona.
Fran obviamente estuvo en su salsa ahí. Desde botines de Ronaldinho a imágenes y menciones a Luciana Aymar, pasando por Nadia Comaneci, Xavi, Michael Jordan, Steffi Graf y siguen las firmas. “El museo está bien armado. Tiene elementos e imágenes interesantes, está bien narrado, es estético, llevadero y fácil de recorrer”, aseguró Fran.
Luego continuaron la recorrida por la Fundación Miró. El museo de, justamente, Joan Miró. Artista surrealista catalán, fallecido pocos días después de que (Raúl) Alfonsín se convierta en presidente de la Argentina. Desde la ignorancia absoluta, a Fran le agradó mucho el estilo. Si bien varias de las obras eran conocidas, pudo adentrarse un poco más y lo pudo disfrutar bastante.

Joan Miró. Haciendo una de Artemanía.

Pasado el mediodía, y luego de almorzar unas tapas, tomaron el fonicular y un colectivo, para acercarse al centro de la ciudad. A pesar de ser octubre, sigue el calor por estas latitudes, y pudieron aprovechar para ir a la playa. Había bastante gente, el mediterráneo estaba bastante claro, aunque, por la época, un toque frío.
Allí pasó lo que pasa casi siempre que se juntan Fran y la playa. Quedó tendido por un buen rato, tal vez unas dos horas, de cara al sol, alternando siestas con efímeras aberturas de ojos. Luego cayó Belén, amiga de Juan y residente de la ciudad desde hace unos meses.

Barceloneta. Luego de un par de horas, Fran se incorporó y metió foto.

Tras una breve salida nocturna, cerrose un día redondo.

Bar Celona

El pasado miércoles 12 fue feriado por estas tierras. Fiesta, como le dicen acá. Fran se dirigió por la mañana a la capital española para encontrarse nuevamente con Juan Antonio Parodi. Luego de un día de cañas, y de que Fran conozca mínimamente la ciudad, se dirigieron en autobús hacia la capital de Catalunya.
En general, este medio de transporte no es muy popular en estas zonas. La red ferroviaria es muy buena (aunque muy costosa), hay vuelos muy seguido (aunque no encontraron ninguno conveniente) y sobre todo porque mucha gente tiene carro. Un viaje de 8 horas, como el que hicieron, es visto casi como una proeza. En Argentina es mucho más común, y seguramente por eso allí los micros son bastante más cómodos. Pese a ser, con suerte, un semicama, Fran durmió bastante durante la noche.
Llegaron por la mañana, se alojaron en pleno barrio Gótico. Parece sucio e inseguro, con calles mínimas y muy antiguas en las que no entran autos. Inseguridad cero (salvo por la gran cantidad de hurtos, según cuentan como en toda la ciudad, pero cero violencia), y con la Plaza Real muy cerca. Mucho marroquí, paquistaní y bengalí, que ofrecen en todas las esquinas latas de cerveza a un euro (y otras cosas también).

Ángulo amplio. Desde el Palau Nacional de Montjuic.


Luego empezaron la recorrida, que será desarrollada en post siguientes, en una especie de hemorragia bloguera. El domingo viajaron en el mismo horario y medio de transporte para el regreso, y Fran volvió desde Madrid en tren a Salamanca.

martes, 11 de octubre de 2011

Visitas de fin de semana, o el mejor regalo de cumpleaños

El pasado fin de semana, al revés que los dos anteriores, Fran permaneció en Salamanca. Recibió las agradables visitas de Juan Antonio Parodi y de Celeste Agostina Viviani.
Juan está trabajando (dentro de poco también estará estudiando) en la capital del país ibérico, a unos 213 kilómetros. Llegó el jueves a la tarde a la estación de trenes. Se dice que sólo de este lado del océano Juan utiliza ese medio de transporte. Fran lo recibió en la estación.
Si bien la excusa del viaje era el cumpleaños de Fran, hecho que ocurrió el lunes 10 de octubre, Juan debió volver el domingo por sus compromisos laborales. El hecho sobresaliente tiene que ver con la noche del viernes. Se dispusieron a cenar langostinos y a ver una película, antes de salir. Luego de liquidar los animalitos, se quedaron en un sillón viendo Perros de la calle.

Tiempo. Se necesita para comer cada langostino.

En un momento, Fran se empezó a dar cuenta de que le picaba bastante, tanto la cabeza como la espalda. Le advierte a Juan, quien abre los ojos y le informa que se estaba brotando. La cuestión es que Fran descubrió una nueva alergia. Tras llamar al seguro médico y meter ducha, los sarpullidos mermaron al mismo ritmo que la picazón.
Celeste llegó procedente de Roma el sábado alrededor de las 3 de la tarde, y se quedó dos días la ciudad. Los tres caminaron bastante juntos (en realidad, esto sucedió más tras la ausencia de Juan), visitaron algunos lugares típicos de la ciudad, entraron a numerosos locales de ropa y comieron bien.
Si bien el encuentro es, por definición, no prensable, se rescatan algunos sucesos.
En realidad es uno solo, y tiene que ver con el regalo de cumpleaños por adelantado que Celeste le hizo a Fran. El sábado a la noche, mientras Fran cocinaba, Celeste se le acercó con su teléfono para decirle que, vía Skype, alguien quería saludarlo por el cumpleaños.

Sorpresa. Algunos dicen que así fue la cara de Fran.

La cara de sorpresa de él fue enorme, al ver que del otro lado estaba Florencia Fabiano. Esta modelo y fotógrafa es la prima de Celeste, quien conoce desde hace tiempo la opinión de Fran sobre ella. Desde hace varios años está convencido de que será la madre de sus hijos. A pesar de esto, de forma temporal y al igual que en los últimos seis años, está en pareja con Andy Kusnetzoff. Pero igual Fran no tiene ningún apuro, y sabe que es cuestión de tiempo.
Por último, y como broche de oro o cereza del postre, Fran comenzó su cumpleaños haciendo una de las cosas que más disfruta: viendo a River. Por la diferencia horaria, el match comenzó a las 23.30 horas del 9 de octubre de España. Fue victoria como visitante por 2 a 1 frente a Huracán. Una más del más grande. Igual, Fran sigue preocupado desde la semana pasada por el nerviosismo que tuvo Fernando Cavenaghi para definir en el partido frente a Atlanta.

lunes, 10 de octubre de 2011

Resultado de la encuesta I

Redondos. Así fueron los números de la encuesta.

Cerrado el escrutinio definitivo (se aprovecha para solicitar una palabra en castellano que sea más brasileña que "escrutinio"), se puede observar cierta sabiduría de parte de los lectores de este blog. El 40% comprendió que, vuelva en la fecha en la que vuelva, será un 14 de marzo.
El 20% que quiere que Fran vuelva lo antes posible es egoísta y disfruta del sufrimiento ajeno. Quienes quieren que se quede un bien tiempo son grises e indecisos y no se la juegan por nada.
Por último, quienes quieren que Fran no vuelva, se les solicita que regresen por la puerta por la que vinieron.
Ya se encuentra disponible un nuevo sondeo.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Camino de Santiago, o cómo planear todo de la peor forma posible y que no se te dé ninguna a favor

El sábado pasado, primer día del mes, se realizó en Argentina la peregrinación a Luján. Fran suele concurrir a tal suceso. Pero se le haría un poco complicado en esta ocasión.
Por lo que decidió ir caminando a Santiago de Compostela, otro lugar que recibe a muchos católicos desde diversas partes de toda Europa, en lo que se conoce como Camino de Santiago.
Como Fran estaba en Vigo, decidió ir hasta Pontevedra en tren y caminar los 65 km. que la separan de Santiago. De Liniers a Luján hay poco más de 50, y como el año pasado llegó bien, supuso que podría subir la apuesta. Este tramo va de sur a norte en lo que se conoce como el Camino de los portugueses, y arranca en Lisboa.
6.23 am salía el tren que debía tomarse Fran, el primero del sábado. Llegó corriendo y segudos antes de que salga. Si lo perdía, hubiese tenido que esperar cuarenta minutos. Zafó, pero llegó. Tenía el boleto de regreso para las 21.30 horas, en el último servicio del día.
Llegó a Pontevedra a la media hora, y arrancaron los imprevistos. Estuvo cincuenta minutos dando vueltas por la ciudad para encontrar el camino. Se cansó bastante al pedo, y perdió bastante tiempo. Había planificado cómo ir de la estación a la salida de la ciudad, pero algo falló, un policía le indicó mal... y bueno. Hasta le pidió ayuda a un camionero para que lo ayude. A la postre, argentino.
Por el cambio de horario, a pesar de ser otoño, en España no anochece temprano. Pero amanece bastante tarde. Y más en el oeste. A eso de las 8 y pico de la mañana recién hubo claridad. Acá se puede ver algo de Pontevedra. No estaban ni los dueños.

Hay un premio. Para aquel que encuentra a Fran en la foto.

Finalmente, Fran pudo arrancar su camino. No era como lo imaginaba. Él pensaba que era ruta, todo derecho y adentro. O una onda Luján. Pero nada que ver. En este tramo, hacía un recorrido parecido a la ruta 550. Es más, cada tanto la cruzaba. Pero se iba metiendo por zonas de bosques, cruzaba algunos mini arroyos, subidas, bajadas, curvas y demás yerbas. Para quienes conozcan: coincide con la vía romana. Es decir, el camino es un toque antiguo.
Si bien había flechas amarillas que sirven para guiarse, Fran tenía una buena capacidad para perderse o para tener serias dudas sobre qué camino seguir. No le resultó muy fácil. Tal es así que tuvo que recalcular un par de veces. En una de esas, fue sorprendido por una gallega que, en el medio de un campo, se asomó por la ventana de la casa para decirle que la había pifiado. La señora le pidió que la espere, le ofreció uvas de su viñedo que estaba a la vista. Si bien le dio una cantidad excesiva (el peso no venía bien), Fran nunca probó unas uvas tan sabrosas. "Una cosa de locos", según se le oyó decir.

Buena noticia. Cada vez que aparecía una flechita amarilla.

El tema es que pasaban las horas, y a Fran le tomaba más tiempo del calculado. A esto se le suma que tuvo una lesión en la rodilla y llegaba con muy poca actividad física. Sin haber parado, a las 14 se dio cuenta de que llegar a las 21.30 a Santiago, caminando, era una quimera. Por lo que agarró por la ruta, vio una parada de bondi y un barcito para comer algo. Decidió colgar ahí, comer algo, y luego salir en bus.
Cuatro fueron las horas que Fran esperó el colectivo. Nunca llegó. El fastidio por la espera y por haber colgado la caminata llegaron a niveles altísimos. Además, después de siete horas de caminata y cuatro de espera, las piernas no respondían muy bien.
De esta forma, decidió volver 5 kilómetros al pueblo más cercano, para regresar. Ya ni siquiera tenía el objetivo de llegar a Santiago. Sólo quería llegar esa noche para dormir en Vigo. Después de ese eterno trayecto, llegó a Caldas de Reis. Averiguó, había un bondi directo a Vigo, ni tenía que pasar por Pontevedra como suponía.
Esperó cincuenta minutos, tal como le avisaron, y emprendió el regreso.
A la hora y media, llegó para ver el segundo tiempo de River. Se pegó una ducha, hizo un rato de tiempo y llegó a los Pumas. Le fue imposible aguantar con ambos ojos abiertos la segunda mitad.

lunes, 3 de octubre de 2011

La Marta vieguesa, o las secuelas de un choque irreconstruible

En una caminata por Vigo, Fran se encontró con una linda canchita de fútbol sintético. Algo así como un potrero del siglo 21. Llamó su atención y se quedó observando un rato.
Parecía no ser de nadie en particular, y todos aquellos que llegaban podían jugar. Por lo que vio, en aquel momento había cuatro equipos. Metían una modalidad de ganador queda en cancha y jugaban a dos goles (sin límite de tiempo, una picardía). En líneas generales no jugaban mal, aunque solían rematar poco al arco y no tenían mucha más definición que Rogelio Gabriel Funes Mori.
La nota destacada era una mujer, que en uno de los partidos entró a jugar arriba. Era la única que había en los cuatro equipos, y jugaba bastante mejor que la mayoría de los hombres. La experiencia que tuvo Fran del fútbol femenino en la Argentina no era la mejor de todas. Sin ser sexista ni tener mala intención, los partidos de fútbol de mujeres le hacen acordar a los partidos de fútbol para ciegos.
Pero esta muchacha la pisaba muy bien. Con cierta exageración, le hizo acordar a la mejor jugadora del mundo. Tenía un gran manejo de la pelota, mucho firulete y entendía bastante de fútbol. El tema era que no le pegaba muy fuerte. Su equipo no la acompaño mucho, y no pudieron sacar al equipo que ganó siempre mientras Fran estuvo.
Acá se rescatan unos segundos de su habilidad. Es la de amarillo.

Limpio. La pelota ni toca las piernas del defensa.

El caño es bueno, y que la haya perdido, mejor aún. Pero lo que más se rescata del video es el grito de los espectadores.
Mientras sucedía todo esto, de pronto se escuchó una frenada y un ruido de choque. Los equipos que estaban afuera y algunos extras que deambulaban se acercaron al lugar del choque. No más de 15, 20 metros de la cancha serían.
Resultados:
-un 207 estacionado que se comió un lindo viaje desde atrás;
-un poste de luz que quedó inclinado a 55 grados aproximadamente y que perdió el foco;
-un colectivo subido a la amplia vereda, tras chocar con ambas cosas.

De izquierda a derecha. El 207, el poste y el colectivo.

El colectivo se subió al equivalente a la cancha de fútbol, pero metros más atrás. Es decir, la vereda tenía el ancho de una cancha de fútbol 5, por lo menos. Por eso tuvo margen para maniobrar hacia allí. No hubo heridos según parece. Se hizo complicado conocer las causas del accionar del chofer del colectivo, quien, aparentemente, ocasionó el siniestro.

Vigo, o la ciudad donde Gustavo López es ídolo

Luego de cursar el miércoles, Fran se dirigió a Galicia, en el noroeste de España. Más precisamente, a Vigo, donde transcurrió jueves, viernes y domingo.
Allí se hospedó en la casa de Leonel Maciel, un amigo de la infancia a quien hace muchos años que no veía. Lego está jugando al balonmano (aka handball) en el Academia Octavio, equipo de la ciudad. Tiene 22 años y además es arquero de la selección argentina. Estará en Guadalajara en pocos días, por los Juegos Panamericanos, en busca de la clasificación a los Juegos Olímpicos del año próximo. Es conocido por sus habilidades en ese deporte, pero sobre todo por el tema que le dedicó Magomán (Te vas de mí, Leo Maciel).
Vigo es una ciudad costera. Tiene puerto y tiene playa. Y como todas las ciudades que conoció Fran hasta ahora en el viaje, una distribución de las calles por lo menos complicada. Una onda Parque Chas o Ciudad Jardín por todos lados. Y una numeración espantosa. Pero esto será motivo de otro post, seguramente.

Rampas. Algunas, en las veredas, van directo a las casas.

En esta ciudad, la recorrida turística de Fran no fue igual que en Salamanca y Porto. Principalmente, porque compartió varias actividades con su anfitrión. Por empezar, concurrió al entrenamiento del equipo el jueves.
El Academia Octavio actúa como local y entrena en un estadio multiuso y municipal. En un punto, puede que sea a Vigo lo que el Gorky Grana es a Morón. En principio, aquí no ha habido desaparecidos. Igualmente, la comparación resulta algo forzada en el fondo.
Ascendieron la temporada pasada a primera (cuando Leo llegó al equipo), y el objetivo es mantenerse en la división. Hasta el momento, ganaron dos de local y perdieron dos de visitante. No está mal.

Bajo los tres palos. Leo atajó el remate del extremo y hasta el rebote que no valía.

El equipo de fútbol más grande de la ciudad es el Celta, donde desfilaron Gustavo López, Fernando Cáceres, Matías Lequi, Ariel Rosada, Mario Turdó, Diego Placente, Facundo Sava, Sebastián Méndez, Nelson Vivas, Pablo Cavallero, Hermes Desio, Eduardo "Rabona Voladora" Coudet, y Eduardo Berizo, entre otros. Todas (?) grandes glorias de nuestro fútbol. La temporada pasada perdió el ascenso a primera de forma increíble. Por no haber ascendido se dará nuevamente el clásico gallego, con el Deportivo La Coruña.
Este fin de semana el Celta jugó de visitante, por lo que por primera vez desde que llegó al viejo continente, Fran pasó un fin de semana sin ir a la cancha.
Ah, si por el título del post esperaban que se hable del campeón de las Supercopas ´94 y ´95… buen, pueden seguir esperando.