El frío llegó un poco tarde al hemisferio norte este año. Enero fue pasable, pero febrero se las trajo con todo. Para colmo, a Fran le quedaba la etapa más fría de su viaje: Berlín, Praga, Munich y Viena.
Su llegada fue tal como lo suponía. El golpe de frío fue instantáneo y fuerte, ya a la salida del aeropuerto. El día estaba soleado, pero lo grados brillaban por su ausencia.
A la tarde llegó al hostel, se acomodó, se abrigó de formas que no concebía posibles y salió a recorrer un poco. Quince eran los grados centígrados que sobraban para que se pueda congelar agua.
Caminó un buen rato por la ciudad. Mucha nieve. Le quedaba bien a la ciudad. Al rato aflojó en un bar para tomar un café y calentarse un poco.
Plaza de Marx y Engels. A la izquierda, Alexanderplatz.
Si pueden hacer eso, obviamente pueden reconstruir el país después de la GM II, o cualquier cosa que se te ocurra.
The wall
Antes de que miles de personas vayan al mejor estadio de la Argentina a ver a Roger Waters, Fran fue a ver uno de los muros más grosos. El que dividía a RFA de RDA, el que sitiaba a Berlín Occidental dentro de la Alemania Oriental.
Aún queda kilómetro y medio visitable. Está pintado por diversos artistas, y en general está bastante bueno. Algunas cosas, como esta, se entienden bastante. Otras son como más... abstractas.
Aún queda kilómetro y medio visitable. Está pintado por diversos artistas, y en general está bastante bueno. Algunas cosas, como esta, se entienden bastante. Otras son como más... abstractas.
Sorpresa. No aparece el de San Isidro – San Fernando.
Museo
Para variar, Fran fue al museo de arte contemporáneo local. Para variar, le gustó. Se encontró con tres buenas noticias.
La primera, una muestra de Tomás Saraceno, un tucumano. Fran no lo conocía, pero le gustó mucho lo que vio. Un espacio enorme, con círculos de plástico a los que se podía acceder –y se accedió, en patas–, sogas de una punta a la otra y demases. Va foto ilustrativa.
Arte. ¿Plástico o burbujas sacadas del Bubble Bobble?
La segunda, obras varias de Andy Warhol. Fran había enganchado alguna suelta, pero acá pudo ver varias. Crack el muchacho admirado por el otrora jefe de gobierno porteño. La última, se encontró con una proyección de Anri Sala, el albano que le había gustado en la Serpentine Gallery de Londres. Pero como estaba por cerrar el museo, fue todo un poco acelerado.